El término que acoplaron entre otros, académicos como Michele Maffesoli, no solo ha sido sobre dimensionado sino que se abusó por completo del mismo. En este breve escrito justificaré mi posición contraria a la interpretación mediática de las llamadas "Tribus Urbanas"-
Por un lado, señalar que los jóvenes se pueden leer a partir de sus estéticas, de las jergas, de sus territorios, no solo son apreciaciones parciales sino muy superficiales. Una "Tribu Urbana", señalaría en el mejor de los casos, algún sentido de pertenencia y de identificación societal frente a otros grupos que plantearían diferencias sustanciales al punto de resultar en algunos casos, contradictorias.
No obstante, es muy fácil encontrar a jóvenes -y no tan jóvenes- vistiendo una camiseta de DIMMU BORGIR, IRONMAIDEN o AC/DC que pudo adquirir en cualquier tienda, no necesariamente de rock, solo porque la imagen, el estampado les gusto, lo que no implicó el deseo de pertenecer o identificarse con la banda. Es más, en ocasiones ni siquiera se es conciente de que se trata o que dice la escritura gótica de la misma, lo que desde luego para un buen roquero, no es más que una afrenta derivada de los modernos bucaneros de los emblemas del rock, que no solo lo plasman en camisetas, sino que además los usan en logos de barras de equipos que poco o nada tienen que ver con la banda de la que toman el logotipo.
Igualmente me he encontrado con tipos mechudos, vestidos de negro, con muñequeras y demás, lo que sería propio de un metalero y sin embargo una vez preguntado, afirman que les gusta la salsa y que se visten así porque les parece "chevere", porque el cabello largo lo hace ver juvenil o porque así se fijan más las chicas. De la misma manera, encontrar en oficinas, sujetos con el cabello corto, corbata y vestido de traje, y declararse en el fondo seguidor acerrimo de BATHORY , VENOM o cualquier otra banda de culto en el mundo del rock. La pregunta es ¿A cuál de los dos encasillamos como miembro de una tribu urbana y en cuál lo inscribiríamos? seguramente al primero lo ubicamos dentro de los metaleros con toda su parafernalia y al segundo como un joven del sistema, al que seguramente le gusta la rumba y la música más tropical. La conclusión de acuerdo a lo anterior, es que simplemente no hay tribu, pues se puede Ser, se puede comprar la estética, se puede ir a un concierto de IRON MAIDEN, impulsado por los códigos mediáticos que señalan que es un gran espectáculo y no porque se conozca qué es y quienes son los integrantes de la banda.
Hace poco en Rock al Parque, pude evidenciar algo de esto cuando observé como varias personas que lucían sus camisetas con estampados de MORBID ANGEL, abandonaban el concierto donde en ese mismo instante se presentaba la banda. Algunos expresaban que simplemente no conocían la banda y que el estampado les parecía provocador y por eso compraron la camiseta, pero que en el fondo no habían escuchado a la banda y que una vez se dieron cuenta de qué se trataba, no les interesó, aunque seguirían luciendo la camiseta. Por eso abandonaron el concierto. Esto es, la estética se compra como la música, como la posibilidad de ir a un territorio particular, zona de bares de rock y demás, escuchar música, normalmente las mismas bandas que siempre ponen en los bares, las de las bandas comerciales y más conocidas, y salir de allí para luego ir a escuchar salsa, merengue o cualquier otro ritmo, y finalmente hacer uso de un territorio, pero no sentirse parte de ninguno de los escenarios en donde transitó momentos antes.
Por ello, me sorprende cada vez que leo en un periódico, veo en un noticiero o alguien comenta como le dejaron en el colegio un trabajo sobre tribus urbanas, porque no dejo de pensar que siguen mirando a los jóvenes por la superficialidad que se expresa en una moda, en unos collares, en unos aditamentos, y no por lo que es en sí el sujeto que se encuentra detrás de ello. La estética es importante, como la jerga, como los territorios, pero estos no dicen quienes son los sujetos. Estos posiblemente son otra cosa, y allí está precisamente la naturaleza de oponerme al uso de este término. Una "tribu Urbana" mira la superficialidad de una sociedad y de unos sectores que pueden hacer uso de ellas pero que se esquematizan de manera apresurada por quienes intentan leer la sociedad de una manera sistemática.
Al contrario, hablar de comunidades de sentido implica leer las formas como los sujetos dimensionan y construyen simbólicamente sus espacios y sus vidas, más allá de esas expresiones ligadas a las modas y a las copias de artistas mediatizados previamente. Una comunidad de sentido se mide a partir de lo que él sujeto sabe, conoce previamente acerca de un movimiento. Es decir, se trata de lo que el sujeto reconoce, de la expresión libre de poder afirmar, que escogió determinada estética, gusto musical y demás, por el hecho de saber y asumir la responsabilidad que le atañe, ser parte de una red de códigos y de símbolos que no todos los que se encasillan dentro de una "tribu urbana" conocen ni les interesan. Por eso, también estas tribus se asumen como pasajeras, ya que los sujetos mudan de expresión identitaria y para quienes piensan en tribus urbanas, estos jóvenes aparecen como metaleros, mañana pueden ser un punkeros, un góticos ( todos ellos expresiones del rock and roll, que finalmente es uno solo con manifestaciones distintas), o skater, flogger, emo, o un cristiano arrepentido de un pasado identitario que apenas reconoció y vivió.
Por otro lado, la hibrides de las expresiones estéticas complica más las cosas. Se encuentra jóvenes que se asumen como roqueros que forman parte de barras de fútbol, que a la vez son cristianos y que en otros espacios se asumen de acuerdo al contexto. Una expresión más de lo que Touraine expresa en torno a la fragmentación del yo y la muerte del mismo para asumir expresiones temporales que siguen los ritmos de los cambios que se presentan a un nivel mucho más global. Así que, si se trata de describir modas, estéticas y otros referentes superficiales al cuerpo, pero además, temporales, entonces dejemos que hablen de tribus urbanas, pero si lo que queremos es saber que piensan los jóvenes, como ven su mundo, en últimas, quienes son, entonces pensemos en comunidades de sentido que dan sentido a sus vidas, de la forma como el rock nos ha atravesado a muchos para levantar la bandera de lo que creemos, vivimos y sentimos más allá de los estereotipos y clichés del mercado y de los medios. Por eso no creo que el rock, que el metal sean parte de una tribu urbana, más bien son comunidades de sentido nacidas en el contexto de un mundo caótico cuyo intento de modernidad entra en crisis. Eso lo vemos, lo sentimos y lo expresamos en la música, pero también en el lenguaje mismo de los actos a través de los cuales el rock sirve como ejercicio y como ventana para ver y entender el mundo. Y esto va más allá de una tribu. Es puro rock and roll en las venas.
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Por:
Carlos Arturo Reina Rodríguez.
Profesor U: Distrital.
Desde hace unos cuantos años la sociología, la antropología, las ciencias de la comunicación y en general las ciencias sociales, así como otros campos disciplinares se han visto envueltos en una relación simbiótica, puesta de manifiesto en primer lugar por el impacto de los medios sobre las audiencias y en segundo lugar, sobre todo cuando estas son jóvenes y niños.
De los primeros, se sigue destacando la televisión como campo de discusión que sobresale en la académica y suele trasladarse a escenarios de la cotidianidad. Esto, quizás en razón a que es precisamente esta ventana electrónica, la que más impacto tiene en la actualidad en la medida en que hace presencia de manera casi permanente en hogares, calles, tiendas, restaurantes y cualquier otro lugar en donde se necesite y se convoque la asistencia de personas que con la excusa o la necesidad de consumir algún tipo de producto, son atraídas por el aliciente de la presencia del televisor, bien para promocionar un partido de fútbol, exponer videos en torno a una cerveza, ver el noticiero mientras se almuerza, algo muy cotidiano ya, e incluso para vender y promocionar otro tipo de productos que varían tanto por su esencia como por su naturaleza.
En segundo lugar, los jóvenes y niños se constituyen no solo en motivo de diversos estudios, sino también en fuente y lugar de disputas para académicos, expertos o no, acerca de la influencia de la televisión en sus vidas. Muchos de los convocados voluntariamente o no a este debate suelen ser maestros que en el mejor de los casos son los que suelen ver entre cuatro a 6 horas semanales de televisión, es decir, que son los que menos saben de televisión en la medida en que no la ven, la desconocen, no solo en cuento a sus contenidos sino también frente a sus discursos y a sus formas de leerla. Estamos asistiendo a una brecha mediática televisiva que ratifica la visión del maestro sabelotodo que suele representar la figura de la madurez, de lo que conviene o no, frente l joven y niño inmaduro, indisciplinado, susceptible a ser influenciado por todo el mundo exterior y para el que la escuela debe poner barreras en pos de una formación “adecuada” a los estándares de formación.
Estas y otras razones llevaron a plantear un reconocimiento del panorama sobre la percepción del medio por parte de los jóvenes y del los maestros. El escenario que sirve de base es la investigación sobre Competencias Televisivas dirigida por los Profesores Boris Bustamante , Fernando Aranguren y Rodrigo Arguello sobre la cual se apoya la mayor parte del texto, además del trabajo realizado de manera permanente con la especialización en Pedagogía de la Comunicación y Medios Interactivos de la Universidad Distrital.
Al iniciar la investigación se indago acerca de los referentes que los estudiantes tenían frente a la televisión. Siguiendo con el modelo de encuestas proporcionado por el grupo de investigación principal, se optó por desarrollar tres items principales: Conocimiento del medio, en segundo lugar, Percepción del medio, uso, opiniones e imaginarios, y por último, imaginario y uso de la televisión.
La Situación inicial: En una primera aproximación tanto a jóvenes como a maestros, el tratamiento frente a la televisión por parte de estos fue totalmente crítico, entendiendo esto desde la perspectiva de la posición en donde la televisión aparece como un ente que deforma, engaña y presenta realidades que se apegan más a interese particulares que a procesos educativos. Esta posición se ratificó desde el comienzo de la actividad de reconocimiento y aún después de la aplicación del modelo aunque en menor número. Subyacen prevenciones formadas principalmente en el seno de los centros educativos, paro también en espacios ajenos a ellos, como la casa, la misma ciudad y desde luego los mismos medios que en su lucha por el raiting, contribuyen a deformar/redefinir su propia imagen frente a las audiencias a las que desean llegar.
Frente al medio en particular: el conocimiento del mismo era mínimo. Sus referentes estaban determinados por lo que el mismo medio dejaba entrever, por los imaginarios de uso del mismo y por algunas escasas lecturas sobre este. Resulta interesante como mientras el aparato estaba presente desde que tienen memoria, el conocimiento del funcionamiento del mismo, del medio, de la estructura tecnológica, era mínima y en algunos casos reducida a suposiciones mediadas por las narrativas colectivas. Lo anterior conlleva a que los usos fueran determinados por el conocimiento del medio y por el interés de las actividades que cada quien realizaba.
En este caso se tomaron estudiantes de Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias y Educación de la Universidad Distrital, procedentes en su mayoría de estratos 2 y 3. Para estos, el uso de la televisión se manifestaba como mínimo aunque inquietante en tanto que como estudiantes del campo social, el panorama frente a los medios resulta preocupante sobre todo si pensamos en que, como futuros docentes, estos se ven en cierta manera amenazados por los medios y las nuevas tecnologías. Teniendo en cuenta esto, y estableciendo que en general la mayoría accede a televisión local y de cable o parabólica, se pueden identificar algunos niveles de consumo: En primer lugar reconocer como los programas científicos ostentaban un importante lugar en sus representaciones, en donde Discovery Channel o History Chanel, resultan ser canales primordiales, señalando al mismo tiempo la ausencia de programas de nivel educativo y científico de carácter nacional. No obstante el uso de la televisión en su campo es limitado y no constituye un referente importante teniendo en cuenta que son futuros educadores. Aún así, el número de horas frente al televisor se reducía a dos a tres horas en la noche y los fines de semana. Esto en razón a que en la mayor parte del día están en la Universidad o en labores relacionadas con su quehacer académico y en algunos casos, en el trabajo.
Sin embargo, el nivel de observación de novelas y realitys sorprende porque por un lado se les critica de manera acérrima catalogándolos como alienadores y superfluos y por otro, sabe de que realitys se está hablando e incluso se mencionan personajes lo que indica que influyen no solo la posición que ocupan en el panorama académico, (se estudiante de Ciencias Sociales presumiría una mayor “conciencia” frente a los medios que les permitiría establecer ciertas distancias).
Por otro lado, otros programas no son vistos con estas “distancias”. Es el caso de animados como The Simpsons, con una muy alta representación, así como programas de entretenimiento como El Chavo, Padres e Hijos ( considerado cursi aunque reconocido por todos) y Pecados Capitales. Fuerte impresión causaron noveles como Vetty la Fea y Café. Pocos señalaron los deportes, y la mayoría afirmó observar noticieros aunque esto no significara su aceptación en el tratamiento de la información, la cual aparece generalmente para la mayoría como tergiversada y no “refleja la verdadera Colombia”.
Frente al televisor como objeto y aparato tecnológico, su incorporación en la vida familiar resulta ser importante. La mayor parte de los estudiantes poseen televisor en su habitación y en varios hogares se encuentran entre dos y tres aparatos. Esto refleja al mismo tiempo cierto nivel de independencia en donde el hecho de decidir sobre que o cual programa se observa, está condicionado por el papel que juega cada sujeto en los núcleos familiares. Solo algunos afirmaron discutir en familia el contenido de los programas mientras otros señalaron que la televisión no une sino que separa. Para algunos, solo a través de la televisión se pueden conocer sectores del planeta que en sus condiciones socioeconómicas, aparecen como imposibles. En general no confían en la televisión aunque reconocen que este medio es de gran importancia no solo en cuanto a su función sino frente a su representación social: “es de las primeras cosas que uno compra y si se daña es como si alguien de la familia faltara”.
Manifestaron que existían programas de interés pero que no se les da mayor prioridad. La mayoría no ha hecho uso de la televisión como herramienta educativa aunque reconocen el impacto que esta tiene en los estudiantes. Sin embargo esta no tiene mayor presencia en las instituciones desde la perspectiva académica y de hecho se reconoce como un distractor por parte del maestro hacia los estudiantes, mismos que denominan los videos como “películas “porno” es decir “por no hacer clase””. En esto se refleja la falta de una preparación por parte de los docentes para el uso de la televisión como herramienta educativa y complemento de la labor docente. Esto se puede explicar al señalar que no hay mayor presencia de programas científicos, y los pocos que hay se transmiten en horarios no adecuados para la mayoría. Quizás esta relación determine el que la mayoría de los miembros de la comunidad no habían asistido a eventos académicos relacionados.
La televisión educativa es importante en toda sociedad, aún así la mayoría considera que la televisión afecta a la población de manera positiva cuando a través de algunos programas, generalmente a través de cable, presentan programas educativos como plaza sésamo y la programación de los canales de Discovery; y negativa sobre todo a los más jóvenes, cuando genera adicciones, o presenta comportamientos donde se evidencia una fragmentación de la familia y de la sociedad. Sin embargo se señala que en todo caso se aprende de la televisión, y que esta tiene muchas posibilidades de desarrollo a pesar de que en la actualidad no esté encaminada hacia ello. Por esta razón, la televisión interactiva se ve por ahora solo como fuente de sintonía y no como fuente de conocimiento y no se aprecia una conexión clara entre televisión, nuevas tecnologías y educación.
Las dinámicas desarrolladas tales como encuestas, historias de vida y relación televisió / docente, destacan que a pesar de que la televisión tiene bastantes puntos a favor, la necesidad de la presencia del docente, la interacción entre los sujetos y el apoyo que se puede establecer desde aquí, resultan ser fundamentales en los procesos educativos. La experiencia permitió reconocer, por un lado el sentido de la televisión como medio, como paralelo al maestro y como herramienta. Al mismo tiempo, reconoce en el docente, sus falencias, limitaciones y posibilidades de interacción que el medio no posee y que permite establecer relaciones de aprendizaje más profundas, en la medida en que se entienda que no existe lucha entre docente y medio, sino complementariedad. De allí se destaca la necesidad de conocer y diseñar estrategias para hacer uso de la televisión, no desde la crítica al medio como alienador de identidades, sino de herramienta que complementa y articula el ejercicio docente.
Al momento de revisar las historias de vida que los estudiantes realizaron alrededor de su relación con la televisión, estas permitieron definir rasgos y características relacionadas con la forma de ver, entender y percibir este medio. Para muchos, la televisión ha sido el compañero ideal que está “siempre divirtiendo y enseñando”. Se encuentra presente en momentos de soledad, de “desprogramación” y de pereza. Es así mismo tiempo una “forma de entretenimiento agradable”.
Para muchos, sirve como agente socializador en el hogar. “El televisor es el encuentro después del día de trabajo o estudio y a veces ni si quiera estamos pendientes de la programación sino simplemente nos sentamos frente a él y hablamos de todo lo que nos paso en el día”. Reúne a la familia y aísla al sujeto de su realidad, al tiempo que lo conecta al mundo.
Pero la televisión es al mismo tiempo un lugar: allí se dejan notas, “razones” y recibos telefónicos. Incluso “ayuda a secar la ropa húmeda” cuando se necesita de afán. Ocupa el lugar central de la casa o habitación a pesar de que se trate de reubicar en otro lugar. Es vista como instrumento relajante y desestrezante e incluso sirve para dormir.
Las historias de vida mencionan que la televisión a participado en el desarrollo de la personalidad porque permite crear criterios frente a las diferentes situaciones de la vida. Al mismo tiempo la Televisión educa, es un vehículo para construir sueños, provoca necesidades y conlleva a la construcción de metas y proyectos .
En cuanto a los programas vistos, recordaron los programas de “muñequitos”, sobre todo en la infancia. Se veían después de las 4pm y servían como una forma de amenaza por parte de los padres para hacer las tareas. En ocasiones incluso enfrentaba a la familia por los programas “ No me dejaban ver la Pantera Roa ya que en el otro canal estaba Sábados felices”. Recuerdan a los thundercat, el Chavo, centella, los picapiedra, Mazinger Z, Lassie, Plaza Sésamo, Superman, “La liga de la justicia con Acuamán y todos sus compañeros”, Paz verde y Padres e Hijos. Dejémonos de vaínas. Telenovelas como Topacio, Café, Betty la Fea, otros como The simpsons, y las transmisiones del tour de Francia y las copas del mundo así como hoy en día, protagonistas de novela y gran hermano. Recuerdan mucho la televisión educativa desde las 2pm hasta las 4 pm y que solo existían 3 canales aunque aseguran que eran mejores.
Se menciona la adolescencia en donde se facilita la información y el conocimiento. Es una ventana de contacto con el medio externo, social nacional y extranjero que permite formar visiones de mundo. Algunos aseguran que resulta ser un problema porque “está en detrimento de la sociedad porque aliena y no forma”. Para otros, los que tiene cable o parabólica, canales como Discovery les permiten completar los conocimientos en Biología, Química y en otras áreas de formación en la Universidad.
Sin embargo consideran que hay otras cosas más productivas y se pierde mucho tiempo. En general no les gusta los noticieros porque “ son muy largos y manipulan las noticias”. Consideran que hace falta programas educativos, ecológicos e históricos ya que programas como Naturalia y el profesor Yarumo desaparecieron de la pantalla. A veces aparecen los programas de humor aunque aseguran que son “pesados” pero hacen reír y eso hace falta. A pesar de todo plantean la competencia en la educación y en el hogar “como madre quedo subordinada al club 10 y lo que es peor, mi sensualidad y mis curvas no tiene nada que hacer frente a Juan pablo Montoya y su nave veloz, ni mucho menos frente a Swaszeneger, Stalon, Rambo, Vandam, en fin, cualquier enlatado que me gana la atención de los integrantes de mi familia”. Así la televisión aparece también como un rival de peso, la cual se tiene que conocer, entender para poner a “mi favor”, no solo como docente sino como madre, esposa”. Aun así aparece la televisión como el primer educador.
La realización de las anteriores dinámicas permitieron fundamentar y elaborar un estado básico de la percepción de la televisión frente al sujeto en particular a los jóvenes, al tiempo que identificaba características presentes en los futuros docentes egresados de la Universidad Distrital, así, en un contexto más general, los usos e imaginarios y representaciones de los jóvenes de la ciudad y alrededores ya que todos procedían de distintos sectores ubicados a lo largo y ancho de la urbe. La obtención de la información, bien a través de las encuestas, las historias de vida y las discusiones en clase, permitieron obtener un primer estado para diseñar la estrategia de paliación del modelo.
APLICACIÓN DEL MODELO
La aplicación del modelo se efectuó tomando como eje la publicidad presente en los comerciales de televisión. El motivo de esta elección se fundamenta en que el tiempo de duración relativamente corto, facilita el manejo y tratamiento de la información. Para la realización de la socialización del modelo en la comunidad de apropiación, se establecieron dos pautas a seguir. En primer lugar se pasaron varios comerciales a través de los cuales se planteaban diferentes temáticas. La comunidad debía observar ya analizar los macro conceptos presentes en ellos.
De la misma forma se tomaron como referentes teóricos los planteamientos de Jesús Manuel Pérez Tornero, quien señala que la televisión comparada con otros medios como la prensa, el cine o la radio, ha sido el medio que más impacto ha conseguido en menos tiempo. Afirma Pérez Tornero que “de un día para otro, la política se ha convertido en un espectáculo de televisión, y más que ideologías circulan gesticulogías; la imaginación se ha industrializado; las horas de consumo de historias han alcanzado un crecimiento exponencial y nuestro entorno se ha extendido inconmesurablemente” . Aunado a ello, el número de análisis brindados para su interpretación no corresponden igualmente con su difusión. Por ello, y teniendo en cuenta esta naturaleza y su importancia en el campo educativo, indagamos sobre el reconocimiento de este medio como estrategia de desarrollo de competencias televisivas en el contexto nacional, con miras a la práctica profesional docente.
Desde esta perspectiva, abordamos varias categorías pertinentes en la aproximación al desarrollo de un modelo de competencia televisiva. En consecuencia, saber usar la televisión y sobre todo tener la posibilidad de dirigir racionalmente ese uso como debe pretenderse en la televisión requiere en primera instancia, un conocimiento reflexivo, conceptual y, en segundo lugar, creatividad, capacidad para concebir nuevas combinaciones y nuevas relaciones entre sus diversos elementos.
Desde allí se reconocieron varias dimensiones que van desde el Instrumento tecnológico, el dispositivo de transmisión, el procedimiento de registro, almacenamiento y manipulación de señales y finalmente la Televisión como lenguaje que reconoce que más allá de los dispositivos tecnológicos, la televisión dispone de un conjunto significante, un universo semántico, un discurso y una competencia televisiva a la cual señalamos junto con Pérez Tornero como un conocimiento sobre los condicionamientos tecnológicos básicos en que se desarrolla la televisión, como un saber sobre los mecanismo lingüísticos y semióticos en que se funda la televisión y como un saber discursivo, pragmático.
Con estos referentes previos, se escogió un comercial emitido el día 5 de octubre a las 10 pm en el canal nacional RCN, correspondiente a la gaseosa denominada como Cuatro. Este correspondió a una franja situada entre las 930 y 10 30, en donde se observaron y grabaron los comerciales que aparecieron en esta franja horaria. Aparecieron Comerciales de etb, Cuatro, Pañales kimbies, Bellsouth, Mastercard, Visa, Frutiño, Crema Ponds, Deloreal, La Lechera, Banco Ganadero, Banco de Colombia, Choco Light, Jabon protex, Nextle lechera, Agua manantial, Servientrega, Caldo doña gallina, Blancox, Ariel, y Doria. Como el objetivo al mismo tiempo era indagar sobre los imaginarios de jóvenes, la intención fue revisarlos en general y revisar el comercial señalado anteriormente.
Los resultados una vez terminados de observar y analizar reflejaron como aparece repetidamente, la figura de la familia ideal. De la misma forma señala como también la Mayor parte de los protagonistas, son jóvenes y niños y la mayoría de los comerciales poseen un sesgo hacia sectores medios y altos. Desde allí también se reflejó la afirmación del yo como individuo sobre el colectivo, en donde el precio aparece en diminutivo, ofertas, gratis, puntos de descuento. Un aspecto importante es el cuestionamiento para responder a través del consumo y se aprecia como lo financiero, la juvenalización y las telecomunicaciones son centrales en buena parte de ellos. La higiene, la limpieza, y la salud tejen un ideal de seguridad que se traduce en verse y sentirse joven, de hecho los actores son modelos ideales de jóvenes, hombres y mujeres que por lo general articulan conceptos de independencia, deseos de libertad en donde plantean se plantean necesidades y soluciones. El trabajo está reducido a una exhortación por lo suave como estilo de vida, frente al trabajo duro.
Frente al tema planteado por esta investigación, lo joven aparece como elemento nucleico frente a otras perspectivas generacionales. En esta medida, la televisión teje y plantea modelos de conducta, consumos e imaginarios del ser joven desde el consumo de diversos productos. Con esta perspectiva, se analizó el comercial de gaseosa cuatro, ratificando buena parte de los resultados anteriores. Una vez terminada la aplicación del modelo, cuyo análisis se realizó de manera colectiva, intentando construir y reconstruir lo que de acuerdo a varias lecturas, así como a la observación misma en repetidas ocasiones del comercial nos presentó.
Así tenemos las siguientes caracterizaciones realizadas por el trabajo colectivo y la participación de cada uno de los miembros de la comunidad de apropiación. Las conclusiones se resaltan en torno a la construcción de un estereotipo de joven de clase media que propugna por una independencia, autonomía y definición al mismo tiempo de rolles, que le permiten ser en una sociedad joven (porque allí no aparecen los viejos generacionalmente hablando), un sujeto participe del consumo de formas de sentir, imaginar y ser además de las que propone la bebida gaseosa, en donde esta trasciende para abordar campos culturales y estados de ánimo más definidos en categorías de bienestar, felicidad, deseo, placer, satisfacción, igualdad, y cotidianidad..
Desde la perspectiva del desarrollo de la competencia comunicativa en educación y televisión aparecen referentes que señalan como al observar los comerciales sin una previa evaluación de los mismos, sin unos referentes teóricos, se cae en posturas que se tornan sobre lo descriptivo desde la posición del espectador pasivo y que se refuerza con los juicios de valor pre concebidos y adquiridos en la sociedad, la escuela o la familia. En este sentido, la aplicación del modelo dejó entrever que si bien no se carece por completo de ciertas bases frente a la relación televisión educación, el manejo de los mismos es desconocida para casi todos. De hecho el tratamiento del documento, los resultados obtenidos de una franja comercial y las discusiones generadas desde allí, cambiaron frente a las posiciones que se obtuvieron al terminar el diagnóstico. Algunos afirmaban que se constató que en realidad no conocían acerca de la televisión y que siempre la habían tenido allí pero que no la habían leído, entendido ni apreciado desde otras esferas que no fueran las que les suponía el sentido común. En este sentido se generó una
PERSPECTIVAS PEDAGÓGICAS
Al desarrollar el modelo de competencias televisivas, aplicado al reconocimiento de los imaginarios presentes en los jóvenes aparecieron varias apreciaciones que implican en el reconocimiento del ser joven en Bogotá, visto desde el estudio de la televisión y el desarrollo de competencias respectivas. Es decir, la lectura del lenguaje televisivo, a través de la aplicación del modelo permitió establecer y presentar resultados concretos frente al problema planteado inicialmente.
En primer lugar, se pudo observar en la aplicación del modelo, un fortalecimiento de los ideales de juvenalización, es decir, aparecen de manera permanente, comerciales y programas que incitan hacia el mantenimiento y consecución de un modelo de belleza y de un ideal de ser joven más allá de la edad cronológica para establecer el ser joven como una forma de ser, de estar y de ver el mundo, además de que particulariza al cuerpo como lugar y lo presenta en su dimensión joven como lugar en donde transitan los ideales de clase, de género, de tribus y culturas urbanas, de etnia y de otras manifestaciones propias de la sociedad de consumo y en ocasiones ajenas a esta. Esto permitió reforzar temáticas abordadas con anterioridad a la formación de la comunidad. Aquí el medio funcionó como laboratorio para explicar procesos y manifestaciones de la sociedad.
En la televisión se plasman no solo los ideales de juvenalización sino las tendencias de las mismas, encontrándose en varios sentidos, buscando explorar la inmensa gama de representaciones e imaginarios, que explotan el sentido de consumo y de ser en la sociedad. Estos vinculan al sujeto en un contexto donde todo es posible, todos caben, no hay nadie que este por fuera y si lo está, si es identificable, ya está adentro. Es la manifestación de la imperiosidad de la modernidad, de explicar, de universalizar y de incluir en todos los discursos, cualquier tipo de manifestaciones que los sujetos en una sociedad producen y consumen simultáneamente. Por eso en la televisión, se es, se existe, se representa, se construye y se aprende, porque allí se plasman los ideales y representaciones que de una u otra forma poseen los colectivos. La televisión como narrativa de los imaginarios y representaciones, plantea un icono de joven que supera cualquier otro. Se es necesario para estar en la sociedad actual, el aparecer, pensar, sentir y ser de una u otra forma joven. El modelo de este no importa, se pude ser alternativo, punk, rockero, rapero, trans, candie, hijo del sistema, rebelde del mismo, no interesa, todos están presentes en programas, comerciales, campañas políticas e institucionales. Allí se informa y se forma. Es, después de la familia tempranamente, la primera fuente de formación de los nuevos sujetos en las sociedad contemporáneas. De allí que su uso represente una fuente de interpretaciones y de lecturas validad en el acercamiento con el estudiantes. Podemos decir que en cierta forma, conocer la televisión es reconocer al estudiante.
Teniendo en cuenta esto, aparece el interrogante de la televisión como un reto en el desarrollo de la educación formal o como competencia de la misma. En este sentido, se pueden observar variaos aspectos que se desprenden de la investigación planteada aquí:
La televisión cumple un papel fundamental en los primeros años de desarrollo de un sujeto. Más allá de las horas que se puedan pasar al frente de la pantalla, el niño descubre otras posibilidades, desarrolla ideas y pensamientos que le llevan a pensarse no como sujeto único, sino como un sujeto que se ponen en contacto con otros, en red televisiva, para ser y figurar a partir de la incorporación de modelos y estereotipos de ser que manifiestan opciones de entender y plantear problemas y resolver al mismo tiempo enigmas. Esto se puede apreciar en los anime como Dragon Ball o Yuggy oh, en donde la destreza mental del niño se debe ajustar a la gran cantidad de narrativas que aparecen en cada uno de los capítulos de los programas y en donde las dualidades, bueno y malo se entrelazan hasta llegar al punto de que es el televidente quien decide quine es bueno y quien no, a partir de una base de datos proporcionada por los programas. En todas las historias de vida así como en las actividades desarrolladas en la comunidad de apropiación, aparecen varios programas que canalizaron y formaron parte de aquello que caracterizó su vida infantil. Surge una pregunta ¿qué capacidades y o competencias se desarrollan en los niños de hoy?
En la adolescencia, se fortalece la necesidad de copiar los estereotipos de la publicidad y de las novelas y dramatizados. Allí se establecen perspectivas que se ligan directamente al cuerpo. Mientras en la temprana edad, se juega con una fantasía que está vinculada a un mundo de imágenes ficticias y que se manifiesta en los juegos, juguetes y actividades de recreación propias de los niños, en este caso, todo se dirige hacia el fortalecimiento de la identidad del ser juvenil, vestirse como tal, y adoptar determinada forma de ser en el contexto social. Para esto , la gama de opciones es amplia y el sujeto opta por tomar alguna , que no necesariamente debe partir de la televisión pero que pasa por allí en algún momento. Es de resaltar como el nivel de audiencia baja, en razón a las actividades que desarrollan los adolescentes, bien laborales, académicas, de socialización y otras. Sin embargo, se observa que en razón a esto, los comerciales insisten más en la medida en que necesitan que sus contenidos queden afianzados más rápidamente ya que serán pocas veces vistos. Se recuperan más los comerciales y programas de jóvenes porque precisamente narran situaciones del ser joven, situaciones que deben ser reconocidas desde la escuela por los docentes.
En los adultos jóvenes, el ser social, el asumir responsabilidades y el buscar formas de ser y de estar en la sociedad, aleja a la población de la televisión, aunque la concentra en determinados horarios y días. Se puede decir que las noches y los fines de semana corresponden a niveles de consumo televisivo alto por parte de la población adulta. En ellos se refuerza la idea de joven, no desde la perspectiva de serlo en sí, sino de preservar la juventud como paradigma. Aunque muchos de ellos afirman que la televisión no influye en ellos, la mayoría recuerda ciertos comerciales y compran en establecimientos relacionados con los mensajes publicitarios de la televisión. Esto se presenta más que todo en la población perteneciente a estratos socioeconómicos 3 en adelante aunque desde luego no excluye al 2 e incluso al 1. Esto sugiere que el Interés cambia y que desde la perspectiva de la televisión se pueden aprovechar otro tipo de lecturas para el uso de este medio.
En el caso de aquellas personas que son padres y profesores, la televisión es vista como amenaza, manifestando un alto grado de rivalidad, aunque no nieguen su influencia y la misma participación en observación de programas. Contrasta la idea de que la televisión no educa con los niveles de audiencia que ellos mismos afirman tener. Sobre todo se manifiesta una alta preocupación por los niveles de audiencia en los niños y el impacto en los mismos. De allí que la televisión surge como herramienta de castigo y de control en la casa, a pesar de que aparece como centro espacial y como icono de familiaridad. Al tiempo se expresa el desconocimiento del medio televisivo y plantea que su reconocimiento cambiaría su relación frente a la escuela, no competidor del maestro sino como un auxiliar didáctico y pedagógico.
Más allá, implica en particular al televisor como aparato, como sinónimo de progreso y dinamismo. Es un lugar que está y cuya permanencia resulta imprescindible. Una de las primeras cosas que se observan al entrar en una casa es el televisor y el no tenerlo tiene un significado relacionado con crisis económica, atraso o no progreso. Es el electrodoméstico que cosa se compra más rápidamente, y uno de los más vendidos. Es una herramienta y un auxiliador. Saca de apuros a la gente cuando se puede empeñar, porque un buen televisor siempre es bien recibido. Para los jóvenes resulta ser un sinónimo del inicio de la independencia frente al los padres. El tener el “control” no solo del televisor sino de sus vidas. De allí que la tendencia presentada en las encuestas demuestran como cada joven busca tener uno en su cuarto. Esto refleja que de la misma forma en la escuela se le debería poner mayor atención al reconocimiento de este modo en virtud de su presencia y su ausencia y su significado
En el caso de los programas y de las representaciones sociales que se desprenden de las narrativas de la televisión, podemos encontrar varias que permiten realizar un reconocimiento del material valioso que se obtiene del uso y desarrollo de un modelo de competencias televisivas. En particular, frente al objeto de la investigación, se observó la mencionada juvenalización, tendencia a perpetuar lo juvenil más allá de la edad cronológica asignada socialmente a la misma. Se puede ser joven en cualquier momento sin importar la edad. A pesar de ello, en la mayor parte de los comerciales observados, en un 90 % los actores son jóvenes modelos que afirman independencia, estabilidad, diferencia, multiculturalidad y género. En segundo lugar, afirman roles en lo social que van desde el género, el nivel social, los ideales de familia y de sujeto mismo. Es de resaltar como en estos ideales por ejemplo aparecen familias jóvenes para comerciales institucionales, financieros, deportivos, académicos y recreativos. El modelo de familia tradicional se mantiene y no aparecen modelos monoparentales donde la mujer por ejemplo sea cabeza de familia. Tampoco el “otro”,, el “no urbano” o urbanizado se manifiesta. El campesino no aparece sino en lo institucional y el indígena y el negro menos aún. Esto refuerza la idea de que los fenómenos de urbanización se extienden a todo el territorio y que al mismo tiempo se excluyen poblaciones no urbanas. La lectura del medio implica la generación de lecturas socioculturales complejas y diversas.
Estos tipos de reconocimientos se obtienen a partir de la aplicación de modelos que desarrollen capacidades y destrezas para el uso conciente del medio por parte de profesores y estudiantes, lo que implica el reconocimiento de los otros, del maestro mismo y de la televisión con posibilidades que superan las clasificaciones y etiquetas estereotipadas de tipos de programas y de calidad de los mismos, ya que estas dependen del tipo de lectura que se les pueda realizar y de las competencias para las mismas, sino como una extensión de nuestra humanidad en el sentido en que presenta realidades, imágenes y posibilidades que surgen y aparecen con ciertos sentidos, intenciones y propósitos para los cuales como televidentes debemos estar preparados.
servido por carlosreina
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